Estoy aquí para alentar a quienes han sentido la inquietud de explorar en su naturaleza espiritual como un ejercicio personal al que todos, sin necesidad de supervisión podemos acceder, haciendo uso de dos únicas herramientas: el contacto con su yo íntimo y el ejercicio de una permanente atención. Porque cuando el ejercicio es serio, cuando la intención es honesta todo se organiza para que al final se revele lo que, siendo natural en nosotros, está oculto por nuestros errados aprendizajes y por las tantas formas que hemos elegido para entretener lo que es fundamental, llenando de contenido y ruido la existencia.
Mi objetivo es acompañar a quienes han sentido la necesidad de conectar con “algo más”, a retornar al silencio, a la consciencia de ser, a descubrir lo sagrado que hay en nosotros, a honrar la vida que somos y así resignificar la existencia.
Emperatriz Muñoz Pérez